El texto es opinión sobre el libro A sangre fría de Truman Capote.

La decisión de Truman
Una historia como A sangre fría, escrita con un detalle particular, era lo que se planteaba que fuera o no fuera desde el principio. Una reportaría simple para abordar posibilidades de reacción en donde se ocultaba una excelente narración, que posiblemente se realizaría.

Ahora, Cómo llega Truman al asesinato? Olfato de periodista, o más bien ganas de aventurarse a buscar cosas distintas y agarrarse de esto para mostrarnos una nueva forma de contar; ya se lo que le preguntaría a Truman si lo tuviera en frente.

Un periodista distinto, desde la perspectiva en que lo enfoca Plimpton en su escrito, según las opiniones que quizá consiguió con las mismas técnicas que Truman utilizo en la investigación de un asesinato “noticia”, que por su importancia pasó a la historia como A sangre fría.

Admiro a Perry, si la historia para Truman no se pensó con su fin “ejecución”; la competencia si hubiese sido peleada por los dobles. Tanto el parecido, que se generó la confianza desde el inicio. La relación periodista- ex convictos es cercana, aunque con ópticas distintas, Capote le implanto su condición.

El detalle en la historia es el arma mordaz que según mi concepto mató la narración, un periodista capaz y extraño “para mí nada raro”, segado y confiado en lo que hacia, decía y conseguía se posesiono en el sensacionalismo “la sangre, muerte y destrucción de una familia”, pero al fin de cuentas es lo nos gusta.

Criticar a Truman seria criticar un buen trabajo periodístico con toque valido de sensacionalista, en el cual era necesario anexar el picantico que se necesitaba para ser una gran obra, lo que Truman decía y repetía: “la otra novela” una imagen real con énfasis en la mentira, claro esta que toda verdad no es mentira ni mucho menos toda mentira es verdad; y esos fueron los complementos que Capote puso para reforzar la historia.

Oprimir y desesperar a un periodista en condiciones normales se vale, pero encerrar de criticas a Truman, es una esclavitud mental y mas cuando te esta mirando te esta matando con la vista, un desequilibrado, pero aterrizado por saber lo que quiere o no saberlo; este periodista cumple, difunde y trata una investigación concluida y veraz que imparcialmente se genera alrededor de un misterio riesgoso acompañado de la locura de sus innumerables personajes y críticos en medio de esta corriente que en algún momento nos tocará.

A sangre fría posee información de valor documental y periodístico para nosotros los aprendices y estudiantes; también deja la mejor lección para veteranos confiados en los temas; es que una simple anécdota te puede salvar la vida, eso si dependiendo el manejo, el enfoque y plasmándole tu estilo propio de contar para trasmitirle a los demás. Buena por el Truman arriesgado, la faceta que mostró Plimpton es valida y se le apunta.

Por: Lorena Banda Coronado.

Comunicación social-periodismo.

Universidad Del Norte.

Barranquilla-Colombia.

2007.