QUIEBRE D’ CORAZÓN
Muchas veces a uno le pasan cosas en la vida que no le importaría ni querría recordar, pero somos de esas personas que el mismo ambiente, el espacio, el tiempo y los recuerdos nos agobian siempre. Peor aún no dejamos de estar pensando o haciendo algo que haga sangrar más la herida y la alimente día tras día, haciéndonos daño nosotros mismos, quizá con cosas que no valgan la pena, pero que en el fondo son las que estabilizan nuestra vida y nos regulan el ánimo.
Una herida que se hace por el vacio que dejan personas que pensamos serán importantes y determinantes en tu vida, sin embargo da cólera que si lo son y siempre lo serán, por lo menos para personas como yo, difíciles de explicar, pero únicas.
No sabríamos decir como esas personas esponjan nuestros corazones con momentos que sientes que todo está en tu contra y que se apresura la soledad para perseguirte, se calmar el tiempo y pasan segundos como años y horas como décadas. En este punto donde las hormonas están sensibles a cualquier reacción, y te arrancas a llorar, a putear el mundo y a todos los que se ensañan en contra nuestra. La hora perfecta para desahogarte frente a un espejo, gritar y sentir que la soledad en algún momento te va a escuchar, pueda que lo haga, pero te cobra la deuda con el tiempo.
Lorena Banda Coronado.
18 D Octubre de 2008.
Colombia.

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